Cómo los factores ambientales dañan tu cabello y cómo protegerlo
7 gen 2026

Cómo los factores ambientales dañan tu cabello y cómo protegerlo

El cabello es más que estética: es un reflejo de nuestra salud y bienestar. Sin embargo, cada día está expuesto a factores ambientales que pueden dañarlo silenciosamente. Desde los rayos del sol hasta la contaminación del aire, nuestro cabello sufre impactos que van desde la pérdida de hidratación hasta la caída estacional. Pero no te preocupes, con los cuidados adecuados puedes mantenerlo sano, brillante y fuerte todo el año. Te contamos cómo. 

Sol y rayos UV: el sol no solo quema tu piel

El verano es un reto para nuestro cabello. La radiación UV no solo daña la queratina y los pigmentos naturales, provocando fragilidad, frizz, puntas abiertas y decoloración, sino que también aumenta la porosidad del cabello. Esto significa que el pelo se vuelve más vulnerable a la pérdida de hidratación y al daño por agentes externos. Los cabellos teñidos o decolorados son los más afectados. 

Además, el sol puede afectar el cuero cabelludo: irritación, inflamación y folículos debilitados que, si no se cuidan, pueden derivar en caída capilar meses después. Sí, tu cabello puede “caer en otoño” por el sol de verano, por eso hay que protegerlo del sol. 

Tips rápidos: 

  • Usa productos capilares con SPF. 

  • Sombreros y pañuelos al rescate. 

  • Evita las horas de sol más fuertes en verano. 

 

Agua salada y cloro: diversión con precaución

Playa y piscina suenan a verano perfecto, pero tu cabello siente la diferencia. El agua salada arranca los aceites naturales, dejando el pelo seco y quebradizo. La sal también endurece la fibra, provocando frizz y puntas abiertas. 

El cloro de las piscinas es otro enemigo: reseca, debilita la queratina y puede aclarar el color, incluso volviendo verde el cabello rubio o decolorado si no se protege. También irrita el cuero cabelludo y altera su equilibrio natural. 

Cómo protegerlo: 

  • Moja tu cabello con agua limpia antes de nadar. 

  • Usa gorro de piscina si puedes. 

  • Lava y nutre tu cabello después de cada chapuzón.

Humedad, viento y climas extremos: el clima juega su juego 

 

El cabello reacciona a la humedad, el viento y los climas secos. La humedad abre la cutícula y favorece el frizz; el aire seco lo deja quebradizo y opaco; y el viento lo enreda, deshidrata y erosiona su superficie. 

La contaminación tampoco ayuda: partículas finas se adhieren al pelo y al cuero cabelludo, causando irritación y envejecimiento prematuro. 

Tips de supervivencia capilar: 

  • Aceites naturales como argán, camelia o almendra dulce. 

  • Peinados que protejan el cabello del viento y polvo. 

  • Rutina de lavado equilibrada: ni exceso ni escasez de días de lavado. 

 

Cuidar desde adentro también cuenta 

Un cabello fuerte empieza desde dentro. La nutrición, la hidratación y el sueño son aliados esenciales. Vitaminas, minerales y antioxidantes fortalecen los folículos, combaten radicales libres y ayudan a que tu cabello se recupere de los daños ambientales. 

Tips internos: 

  • Bebe suficiente agua para nutrir los folículos. 

  • Dormir 7-8 horas ayuda a la regeneración capilar y a reducir el estrés. Prueba Olistic Night Booster, el complemento que contribuye a un sueño reparador y ayuda a la regeneración del folículo capilar.  


El secreto: prevención y rutina

La clave está en preparar tu cabello para los desafíos ambientales y cuidarlo de manera constante. Productos protectores, mascarillas nutritivas y hábitos saludables marcan la diferencia. Así, tu cabello resistirá sol, mar, piscina y viento sin perder fuerza ni brillo. 

Recuerda: la melena saludable no es cuestión de suerte, sino de prevención. Con los cuidados adecuados, tu cabello puede lucir espectacular todo el año. 

 

 

 

7 gen 2026