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Qué nutrientes te ayudan a proteger tu cabello del frío

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Qué nutrientes te ayudan a proteger tu cabello del frío - Blog Olistic

Al llegar el invierno, existen ciertas condiciones que pueden hacer que nuestro pelo se dañe. El aire frío del exterior y el aire seco de interiores pueden provocar que el cabello se deshidrate y se vuelva más quebradizo. Es por esta razón que, en invierno, es de especial importancia hidratar el pelo para mantener un buen cuidado del cabello.

Así mismo, para poder mantener la salud del cabello durante el invierno es necesario cuidarlo tanto a nivel interno como externo.

El cambio comienza de dentro hacia afuera

En invierno, es posible que los hábitos alimenticios se alteren debido a las festividades navideñas. Además, existen personas que, tras estas celebraciones, comienzan dietas restrictivas que pueden alterar los requerimientos energéticos del folículo piloso. Por ello, lo más adecuado para mantener un adecuado cuidado del cabello es intentar mantener una dieta balanceada todo el año.

Ya hemos comentado la importancia de la alimentación en nuestro post sobre el pelo saludable después del verano, pero lo repasaremos nuevamente enfocándonos en alimentos que podemos encontrar en invierno y que nos ayudarán en el cuidado del cabello.

Proteínas

El pelo está formado por proteínas, en su mayoría queratina, y por algunos aminoácidos como la arginina, fenilalanina, tirosina y triptófano, entre otros.

Los aminoácidos azufrados como la cistina o la taurina son los que se encargan de proporcionar la estructura al pelo dándole firmeza y resistencia.

Las proteínas son importantes en nuestra dieta por varias razones. Por un lado, son moléculas fundamentales en la composición de los huesos, los músculos y la piel. Y, por otro lado, el pelo y las uñas se componen principalmente de ellas, por lo que son fundamentales en el cuidado del cabello. Así mismo, el cuerpo utiliza proteínas para construir y reparar tejidos, para la regulación hormonal y para una adecuada digestión, entre otras funciones.

Existen multitud de alimentos que nos pueden proporcionar proteínas:

  • Origen animal: carnes blancas, rojas, pescados, mariscos, huevos y lácteos.
  • Origen vegetal:
    • Legumbres: lentejas, judías, garbanzos, alubias, guisantes y soja. De los derivados de la soja podemos encontrar tofu, tempeh, miso y heura.
    • Cereales: trigo, avena, quinoa, mijo, centeno.
    • Frutos secos y semillas: almendras, avellanas, nueces, pistachos y semillas de chía, lino y sésamo.

Vitaminas

Las vitaminas son necesarias para que el pelo se desarrolle de manera correcta y podamos mantener un buen cuidado del cabello.

Existen vitaminas liposolubles e hidrosolubles. Es importante destacar que tanto una deficiencia como un exceso de vitaminas pueden tener un efecto perjudicial en el pelo, por lo que, para cuidar el cabello, es esencial mantener una alimentación balanceada.

  • Vitaminas Liposolubles
    • Vitamina A: actúa prolongando la fase de crecimiento del cabello (anágena) y acortando la fase de caída (telógena), así como acelerando la conversión de pelo tipo vello a pelo terminal. La podemos encontrar en espinacas, zanahorias, huevo, queso.
    • Vitamina D: algunos estudios sugieren que podría tener un rol importante en la diferenciación y proliferación de los queratinocitos, las células encargadas de sintetizar la queratina. La podemos encontrar principalmente en productos de origen animal como en salmón, sardinas, queso, yema de huevo e hígado. Aunque también se encuentra en las setas.
    • Vitamina E: protege a las células del daño oxidativo. La podemos encontrar en soja, trigo, cereales, espinacas, nueces.
  • Vitaminas Hidrosolubles
    • Complejo de vitaminas B: tiene un papel muy importante en el metabolismo celular de los hidratos de carbono, los lípidos y las proteínas, así como también en procesos de oxidación-reducción celular. Los podemos encontrar en cereales integrales, legumbres, pavo, salmón, guisantes, nueces.
    • Vitamina C: es un potente antioxidante. Además, actúa en la síntesis de colágeno y en la hidroxilación de prolina y lisina. Uno de sus metabolitos, el ácido L-ascórbico, podría participar en el crecimiento del pelo estimulando el factor de crecimiento insulínico (IGF-1). La podemos encontrar en perejil, pimientos rojos, coles de Bruselas, brócoli, kiwi, arándanos y cítricos.

Minerales

Llevar una dieta rica en minerales no solo previene la aparición de determinadas enfermedades, sino que también es beneficiosa para el correcto crecimiento del cabello, la piel y las uñas.

  • Zinc: participa en la síntesis de queratina y protege a las células de los radicales libres. Su déficit puede producir la caída del pelo y/o una fibra capilar frágil. Por otro lado, un exceso en la ingesta de zinc puede producir pérdida capilar al alterar la absorción de cobre, hierro y magnesio. El zinc está presente en plátanos, soja, berenjenas, espárragos, apios.
  • Cobre: es importante en la producción de colágeno y melanina lo que nos ayuda a mantener un pelo con elasticidad y un color natural. El cobre se encuentra en legumbres, nueces, patatas, frutas deshidratadas como ciruelas, cacao, pimienta negra y levadura.
  • Silicio: aumenta la producción de colágeno y fortalece los puentes disulfuro por lo que mantiene la fuerza y elasticidad del pelo. El silicio se encuentra en cereales integrales (arroz, avena, cebada, centeno, trigo), el mijo, judías verdes y frutos secos.

Antioxidantes

El estrés oxidativo en nuestro organismo produce daño en los tejidos a varios niveles. Los antioxidantes lo previenen y ayudan con el cuidado del cabello, protegiéndolo y manteniéndolo sano. Algunos ejemplos de alimentos ricos en antioxidantes son:

  • Semillas de uva: poseen en su extracto polifenoles además de vitamina E.
  • Algas marinas: contienen flavonoides que podrían contribuir al crecimiento del pelo.
  • Cúrcuma: es un antioxidante que contrarresta la respuesta inflamatoria provocada por el envejecimiento, el estrés y el medio ambiente, factores que pueden dañar el cabello.
  • Frutos rojos: poseen antocianinas (antioxidantes que protegen a nuestras células de la degeneración celular).

El rol de los nutricosméticos en el cuidado del cabello

Los nutricosméticos como Olistic pueden ayudar a suplementar las alteraciones en la dieta asociadas a las festividades, por lo que son una gran opción para el cuidado del cabello.

Su fórmula, a base de ingredientes naturales como saw palmetto, regaliz, semillas de calabaza, múltiples vitaminas, mijo, cúrcuma y comino negro, entre otros, actúa sobre las diferentes causas que producen el debilitamiento y la caída del cabello.

La ashwagandha es uno de los adaptógenos naturales que pueden regular los niveles de cortisol en sangre y en el folículo piloso inducidos por el estrés, ayudando así a controlar la caída de pelo.

¿Por qué tu pelo se daña en invierno?

El tallo piloso está compuesto por tres capas: la cutícula, la corteza y la médula. La cutícula es la capa más externa, seguida de la corteza y finalmente la médula. Es también la que aporta brillo y textura al pelo encargándose de protegerlo de las agresiones externas y, por lo tanto, un elemento básico para mantener un buen cuidado del cabello. 

Durante ciertas actividades invernales como el esquí o los deportes de montañas, tenemos una alta exposición a los rayos UVB y UVA del sol que pueden degradar los aminoácidos (como la cistina o la metionina) que componen a la fibra capilar, provocando una pérdida de brillo en el cabello. Además, si estas exposiciones son más prolongadas, pueden producir daños más intensos en la cutícula y provocar un mayor desgaste generando encrespamiento y puntas abiertas.

Asimismo, el invierno trae su propio tipo de estrés, desde desplazamientos matutinos más largos y el aumento de ciertas enfermedades respiratorias, hasta la preparación de las festividades.

El estrés eleva la actividad de la glándula suprarrenal produciendo mayor secreción de cortisol. Varios estudios ya han demostrado que los niveles elevados de cortisol prolongan la inactividad de las células del folículo piloso y lo mantienen en una fase de reposo prolongada. Esto, finalmente, perjudica al cuidado del cabello e induce una caída del pelo.

¿Cómo cuido mi pelo desde fuera?

Además de una dieta adecuada, es importante cuidar el cabello desde fuera. Los siguientes consejos pueden ayudar a mantener tu cabello limpio y sano.

  • Lavado del cabello: la cantidad de lavados semanales es muy personal y dependerá de factores como la edad, la actividad física que se realiza en el día y si has realizado algún tipo de tratamiento a tu pelo.
  • Hidrata el tallo piloso: tu cuero cabelludo es una extensión de tu piel. Es posible que en invierno esté más seco debido a la deshidratación que puede llegar a presentar el cabello, por lo que este paso es especialmente importante para el cuidado del cabello en esta época. Existen diferentes productos con distintas propiedades que cumplen esta función como los sérums, acondicionadores o mascarillas.
  • Electricidad estática en el pelo: se produce cuando la humedad no puede penetrar en el tallo de tu cabello. Esto se debe, en parte, a que el aire es mucho más seco en invierno. Cuando nos quitamos un gorro en esta época, si el aire está seco (como en los meses más fríos), la electricidad estática permanece en el cabello y las cargas moleculares repelen las fibras capilares entre sí. Mantener el cabello hidratado es la mejor manera de lidiar con la electricidad estática.
  • Disminuye el uso de secadores y planchas: el uso de planchas y secadores pueden empeorar la calidad del cabello al deshidratarlo en exceso. El calor hace que las fibras de queratina se vuelvan más frágiles y acaben rompiéndose. Para mantener un buen cuidado del pelo en invierno, es aconsejable disminuir su frecuencia de uso y modular la temperatura a la que los utilizas.
  • Duchas con agua muy caliente: a pesar de que con el frío es tentador ducharse con agua muy caliente, esto reseca nuestra piel y, por lo tanto, también nuestro cuero cabelludo. Lo ideal es ducharse con agua templada todo el año.
  • Elección de tintes: dependiendo del estado en el que se encuentre el pelo hay que valorar el tipo de tinte que queremos aplicar. En invierno, nuestro pelo está más seco que en otras épocas del año, por lo que la recuperación después de estos tratamientos puede tardar más.
    • Los tintes temporales: no dañan la cutícula, ya que el pigmento se deposita en las capas más superficiales del cuero cabelludo y, por lo tanto, son menos agresivos.
    • Los tintes permanentes: producen una separación de la cutícula para depositar el pigmento en la corteza, por lo que pueden ser más agresivos.

    Las continuas exposiciones del cabello al frío durante el invierno y nuestros hábitos alimenticios repercuten en la calidad del pelo.

    Para mantener la salud del cabello en invierno es importante cuidarlo tanto de forma interna como externa, combinando rutinas de cuidado capilar con hábitos de alimentación saludables.

    Los nutricosméticos como Olistic pueden ayudar a suplementar las alteraciones en la dieta. Así mismo, componentes como la ashwagandha pueden ayudar a disminuir el efecto del cortisol inducido por el estrés de esta época en el cuero cabelludo.

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