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Cómo cuidar nuestro cabello en invierno

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Cómo cuidar nuestro cabello en invierno - Blog Olistic

El invierno se caracteriza por el frío y la sequedad del ambiente, situaciones que no son las más amigables con nuestro pelo. Al igual que en verano hacemos unos cuidados específicos, debemos comenzar a tener este mismo enfoque en invierno para que nuestro pelo esté lo más sano y bonito posible.

Las bajas temperaturas disminuyen el aporte sanguíneo al cuero cabelludo debido a la vasoconstricción y las glándulas sebáceas funcionan a medio gas. Por eso, es mucho más frecuente ver brotes de dermatitis o psoriasis en esta época del año.

Para contrarrestar este frío, usamos calefacción y mucho secador, elementos que pueden dañar el pelo al alterar la cutícula (su capa protectora). Por eso, en esta época el cabello está más apagado y con menos brillo.

El ambiente seco, típico de esta época del año, también potencia la presencia de electricidad estática y fricción provocando un gran encrespamiento capilar.

Cuidados externos para el cabello en invierno

Si bien no hay fórmulas mágicas para evitar que el pelo se aplaste al ponernos el gorro o para que desaparezca la electricidad, podemos cuidarlo y mejorar su aspecto. Para ello, debemos contrarrestar las agresiones a la cutícula del cabello y cuidarla igual o más que en verano. Veamos unos consejos básicos:

  • Protege el cuero cabelludo del frío. No temas usar gorros, especialmente si pasas mucho tiempo al aire libre. Al contrario de lo que mucha gente piensa, no dañan el crecimiento del pelo. Utilizarlos será una forma de favorecer la circulación sanguínea en el cuero cabelludo para que los nutrientes lleguen mejor a la raíz. Además, si padeces de dermatitis, te ayudarán a que no empeore en esta época, algo que sí podría ser causante de la caída del cabello.
  • Escoge champús nutritivos que cuiden no solo tu pelo, sino también tu cuero cabelludo. Especialmente si sufres de cuadros de dermatitis, no te olvides de usar champú regulador una vez por semana.
  • Usa productos capilares que incluyan compuestos nutritivos como aceites de argán o coco, queratina o aloe vera. Además, aplica mascarilla o suavizante en cada lavado.
  • Tanto si tienes el pelo largo como si lo llevas corto, no olvides aplicar el protector de calor antes de secarte el pelo y de hacerlo a temperatura media y a distancia.

Cuida tu pelo desde el interior

Cuidar el cabello de forma externa es importante. Sin embargo, no debemos descuidar nuestro interior, y mucho menos en invierno.

Al igual que en verano, nuestra actividad física y nuestra dieta se ven modificadas cuando llega el frío. Si no cuidamos nuestra rutina, no solo perjudicaremos al cabello en esta estación, sino también al que tendremos en primavera y verano.

Cuida tus niveles de vitamina D

La principal diferencia entre el invierno y otras estaciones es la disminución de la luz solar y nuestra exposición a ella. Dado que el sol es una de nuestras principales fuentes de vitamina D, en invierno podemos encontrarnos con unos niveles muy bajos.

La vitamina D es fundamental para la salud de la piel, los huesos, el sistema inmune y, por supuesto, para el crecimiento del pelo. ¿Sabías que cada folículo piloso (la raíz del pelo) contiene muchísimos receptores de vitamina D? Esto nos demuestra que esta vitamina está directamente relacionada con la formación de un pelo sano.

Muchos artículos científicos han demostrado esta relación entre la vitamina D y el cabello. En 2013, en un estudio en el que participaron 80 mujeres, se observó una relación directa entre los niveles bajos de vitamina D y la aparición de efluvios o el empeoramiento de la alopecia androgenética.

Por otro lado, en un estudio de 2018 que revisó el caso de más de 1200 pacientes, se observó como unos niveles bajos de vitamina D también estaban asociados a la aparición de alopecia areata, un tipo de alopecia en la que nuestro propio sistema inmune ataca al folículo piloso. Además, el estudio aconsejó suplementar a los pacientes que se encontraban en esta situación.

Cómo aumentar los niveles de vitamina D

Para acrecentar los niveles de vitamina D en invierno, debemos buscar aumentar su ingesta. Una forma de hacerlo es a través de la dieta incluyendo en la alimentación pescados azules, huevos, champiñones, lácteos enteros, aguacate e hígado, entre otros. Otra buena opción es la suplementación. Se puede hacer mediante suplementos variados, si no tienes un déficit en la analítica, o a través de suplementación específica recomendada por tu médico.

Otras formas de cuidar el pelo desde el interior

La estructura capilar va a sufrir más en las épocas de frío. Por ello, debemos asegurar que el folículo piloso está nutrido para que forme un pelo de calidad. Nutrientes como las proteínas (para formar la queratina), los ácidos grasos omega 3 y 6 y los antioxidantes (para formar la capa lipídica que protege el tallo del pelo), son fundamentales.

Concretamente, la vitamina C nos ayudará a evitar que se produzcan daños en el cuero cabelludo a causa del frío y que se vea afectado el funcionamiento de los folículos pilosos.

 

Tener un pelo saludable y bonito en invierno no es complicado. Siguiendo estos consejos lograrás hacerle frente al frío y llegar con un pelo más sano a primavera y a verano.

 

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