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Cómo afecta la exposición solar a tu piel y a tu pelo

Publié le par

Dr. Daniel Morgado Carrasco

Dermatólogo en el Hospital Clínic de Barcelona.

Prepara tu cabello y tu piel para el sol con Olistic y sus antioxidantes - Blog Olistic

Se acerca el verano: sol, playa, piscina y más tiempo al aire libre, ¡qué bien y qué ganas! Junto con todas las ventajas del buen tiempo, también vienen algunas desventajas producto de la intensa radiación solar a la que estaremos sometidos. ¿De qué manera el sol afecta a nuestra piel y a nuestro pelo? ¿Cómo podemos disminuir sus efectos? En este artículo te doy las claves.

¿La exposición solar daña la piel y el pelo?

La relación entre la radiación solar y el envejecimiento de la piel es muy conocida, y se llama fotoenvejecimiento. Primero, es importante saber que la luz solar se compone de diversas radiaciones con distintas longitudes de onda: la radiación ultravioleta (UVA, UVB y UVC), luz visible y radiación infrarroja.

  • La radiación UVC no alcanza la superficie de nuestro planeta, y no tiene impacto sobre la piel y el pelo.
  • La radiación UVB es de alta energía, pero penetra muy superficialmente en la piel.
  • La radiación UVA penetra más profundamente, al igual que la luz visible y la radiación infrarroja.

Es importante destacar que todos los espectros de la radiación solar (excepto la UVC) generan envejecimiento de la piel y son capaces de dañar el pelo.

¿Cómo daña la radiación solar nuestra piel?

La radiación solar UVB produce un daño directo en nuestro material genético (el ADN) y promueve la formación de radicales libres, moléculas oxidantes que pueden dañar nuestras células.

La radiación solar UVA, la luz visible y la radiación infrarroja, por su parte, producen la inmensa mayoría de radicales libres (especies reactivas del oxígeno en lenguaje técnico) inducidas por la exposición al sol.

Estas moléculas pueden dañar las células de la piel, tanto las más superficiales (queratinocitos), como las que están en las capas más profundas (llamadas fibroblastos), que se encargan de la producción y reparación del colágeno. Esto puede llevar a una fragmentación y destrucción del colágeno, pudiendo producir alteraciones visibles como arrugas y flacidez de la piel.

Estas moléculas oxidantes también dañan proteínas como la elastina, clave para mantener la tensión de la piel, y los lípidos naturales (grasa) que protege nuestra piel y alteran su hidratación natural.

Este daño oxidativo (estrés oxidativo en lenguaje técnico) también impacta en los telómeros, que son trozos del ADN que tienen una función protectora del material genético. El daño a los telómeros producidos por la radiación solar puede llevar a una pérdida de la capacidad de regeneración de la piel, y a un envejecimiento progresivo.

Por otra parte, el estrés oxidativo también genera inflamación y aumento de la producción de melanina, el pigmento que da el color de nuestra piel, pudiendo ocasionar la aparición de manchas y provocar un tono no homogéneo. Debemos recordar que todo este daño no sólo impacta en nuestra apariencia, sino que puede ocasionar cáncer de piel, el tipo de cáncer más frecuente en la especie humana.

¿Cómo daña la radiación solar nuestro pelo?

Todos los espectros de la radiación solar (radiación ultravioleta, luz visible y radiación infrarroja) dañan nuestro pelo. Estos son los efectos más destacados:

  • La radiación UVB daña la cutícula del cabello, produce pérdida de sus proteínas y disminuye la resistencia del pelo.
  • La radiación UVA altera significativamente el color del cabello y modifica las proteínas de la cutícula.
  • La luz visible también produce cambios en el color del cabello y, junto a la radiación infrarroja, genera daño oxidativo.

Es importante destacar que los radicales libres inducidos por la radiación solar continúan dañando el cabello cuando ya no estamos expuestos al sol. El resultado es un pelo opaco, quebradizo, de tono no homogéneo, seco y de apariencia no saludable.

Tipos de radiaciones solares y su incidencia sobre la piel y el pelo

¿Las cabinas solares también dañan la piel y el pelo?

Las cabinas solares generan una gran cantidad de radiación UVA y, como hemos visto, esta radiación produce graves daños en la piel y el cabello, pudiendo llegar a generar cáncer de piel. De hecho, el uso de las cabinas solares está prohibido en varios países.

¿Cómo podemos disminuir el daño que causa la radiación solar?

Es importantísimo el uso de medidas de fotoprotección como:

  • Evitar la exposición solar en las horas más peligrosas (de 11:00h a 16:00h, aproximadamente).
  • Usar ropa que nos proteja (mientras más oscura y densa, mayor protección solar), incluso hay textiles con factor de protección solar.
  • Utilizar gorra o sombrero y gafas de sol.
  • Buscar la sombra.
  • Y usar fotoprotectores tópicos.

En los últimos años está cobrando mucha importancia el uso de antioxidantes, ya que como hemos visto, las moléculas oxidantes causan un daño importantísimo en nuestra piel y cabello.

Estos antioxidantes pueden estar incluidos en las cremas solares que utilizamos y en los productos de protección capilar, pero también los podemos ingerir a través de una alimentación saludable que incluya frutas, verduras y legumbres, así como mediante complementos nutricionales especialmente formulados para proteger nuestra piel y cabello. Entre los compuestos más importantes de estos complementos debe estar la vitamina C, vitamina E, astaxantina y el resveratrol.

¿Podemos prepararnos para el verano?

La respuesta es: claro que sí. Lo primero y más importante es:

  • Evitar conductas nocivas como fumar (¡también genera moléculas oxidantes!)
  • No utilizar cabinas solares.
  • Intentar disminuir el estrés dentro de lo posible.
  • Descansar adecuadamente.
  • Hacer ejercicio.
  • Utilizar productos de cuidado capilar que contengan antioxidantes.
  • Llevar una alimentación saludable. El aceite de oliva, diversas frutas y verduras como las zanahorias, naranjas, el ajo y el té verde, entre muchas otras, aportan una gran cantidad de antioxidantes.

 

Además, el uso de complementos nutricionales que aporten estos potentes antioxidantes puede ayudar a preparar y proteger nuestra piel y cabello frente a los efectos nocivos de la radiación solar. Recordemos que los protectores solares tópicos protegen fundamentalmente contra las radiaciones UVB y UVA, pero otorgan una menor protección contra la luz visible y la radiación infrarroja.

 

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